Como ya se sabe, es un film personal, autobiográfico, en el que Macelo Mastroianni da vida a Fellini. Es metacinemático al tratar y criticar al cine y todo lo que lo rodea y no cinematográfico que sería el término empleado por Bresson. En esta película no hay historia o la historia es la falta de historia que se mueve por las diversas brechas de una producción.Durante 140 minutos se percibe la ansiedad de un director de cine que no tiene idea de lo que va a filmar. Guido se siente acosado por los actores, sus representantes, prensa y por su propia producción porque no tiene la respuestas porque de tenerlas sería un tirano.
En el director hay un vacío, una eterna insatisfacción… “no tiene nada que decir y a la vez quiere decirlo todo”. Fellini muestra la presión del director que debe saber todo y de quien se espera algo grande, digno.
El proceso crítico que vive Guido es para Fellini una expiación-revelación. Es una exhibición completa de su vida personal y profesional que finalmente los libera. Como buen italiano no puede faltar la presencia de la iglesia a la que critica pero de la cual no puede separarse.
Fellini se aleja del neorealismo para crear un lenguaje cinematográfico que evidencia el artificio que hay detrás de el cine; nos muestra lo que hay al frente, arriba, detrás y en la cabeza y el alma de un director. Fellini es este film nos muestra partes de su vida, quizá las más importantes y aunque sabemos que toda expresión es en parte autobiográfica en Otto e Mezzo vemos un despojo de todo lo que le preocupaba.
Seguramente Fellini no experimentó el satori con este film pero si algo muy parecido pues analiza la naturaleza del cine y la propia y siente una liberación al aceptar que no tiene nada que filmar.
En el director hay un vacío, una eterna insatisfacción… “no tiene nada que decir y a la vez quiere decirlo todo”. Fellini muestra la presión del director que debe saber todo y de quien se espera algo grande, digno.
El proceso crítico que vive Guido es para Fellini una expiación-revelación. Es una exhibición completa de su vida personal y profesional que finalmente los libera. Como buen italiano no puede faltar la presencia de la iglesia a la que critica pero de la cual no puede separarse.
Fellini se aleja del neorealismo para crear un lenguaje cinematográfico que evidencia el artificio que hay detrás de el cine; nos muestra lo que hay al frente, arriba, detrás y en la cabeza y el alma de un director. Fellini es este film nos muestra partes de su vida, quizá las más importantes y aunque sabemos que toda expresión es en parte autobiográfica en Otto e Mezzo vemos un despojo de todo lo que le preocupaba.
Seguramente Fellini no experimentó el satori con este film pero si algo muy parecido pues analiza la naturaleza del cine y la propia y siente una liberación al aceptar que no tiene nada que filmar.