En el mundo del cine como industria del espectáculo resulta tautológico que se haga un film con personajes que han sufrido alguna malformación congénita y que sólo pueden ganarse la vida exhibiéndo su rareza en un circo. La historia de la película no es importante sino irracional.Entre los personajes “normales” están los que aceptan la diferencia y los intolerantes y burlones ante ella. Browning le da un toque dramático a la relación entre los personajes principales al enfatizar la diferencia de las proporciones físicas entre la trapecista y Hans con tomas desde ángulos pronunciados.
Por su parte, los fenómenos de la naturaleza pertenecen a una comunidad con sus propios códigos y reglas; y demuestran más tolerancia y apertura hacia los "normales" al aceptar a la trapecista en su grupo. Lo que salta en la pantalla, además de los freaks, es la posición incómoda del espectador ya que es difícil identificarse con los personajes. Desde el comienzo del film queda clara la postura de cada uno de ellos y se anticipa la frustración de Hans.



