Acaso uno debe aferrarse a los sueños como lo hizo Hersog para concluir este filme o sólo un maniaco podría hacerlo? La persuación y la volundad inquebrantable que tuvo el director para realizar el filme sorprende más que el resultado.Los obstáculos por los que pasan tanto Herzog como Fitzcarraldo para seguir su sueño rayan en lo epopéyico. El placer que guía a Fitzcarraldo para no perderse en un sueño absurdo es la opera. El deseo que lo mueve a construir una opera en medio de la jungla sería para Nietzsche la voluntad de poder. En el filme vemos al deseo como un proceso que se construye y se reaviva ya sea con un logro o con un rechazo. A la vez que es un ejemplo de locura también lo es de voluntad.
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