Tres personajes nos llevan por un mundo paralelo. Aislados de la vida citadina -novedosa, divertida, vital- en su barca tienen una vida llena de fantasía e imaginación. Rodeados de gatos y de objetos-basura recolectados a lo largo de viajes, Jules se conecta con el mundo exterior, Juliette se da cuenta que hay un mundo por descubrir y Jean… sigue igual.Juliette y Jean están recién casados y, como suele suceder, empiezan a surgir las diferencias. Ella quiere conocer, descubrir, se asombra fácilmente, es una enamorada de la vida. Jean es un hombre, como hay muchos todavía, obtuso, aburrido, encerrado en sí mismo por miedo a enfrentar la otredad. Lo único bueno que hace Jean es aventarse al mar a buscar a su amor. Pere Jules, el loco, el feo, el sucio, el desordenado, el que se identifica con los gatos es quien resulta ser el más sensato y finalmente rescata a la pareja.
Es un film que muestra un París con desempleo, con ladrones, con pobreza. Actualmente la ciudad sigue con estos problemas más los de migración, de urbanismo, de democratización de la enseñanza. Los problemas esenciales son los mismos desde el momento en que surgieron sólo cambian de nombre, de contexto, de latitudes...
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